Diafragma: el gran olvidado

El músculo Diafragma es uno de los músculos más potentes e importantes del cuerpo humano.

De entre todos los músculos del organismo es el más plano y posee forma de bóveda: cóncavo por la parte inferior y convexo por la parte superior. La parte media del diafragma es de carácter tendinoso y recibe el nombre de Centro Frenético.

Este músculo interviene directamente en la respiración: hace que nuestros pulmones se expandan en la inspiración, agrandando el espacio disponible en la cavidad torácica, y se contraigan en la espiración. Realizando dicho movimiento de 20.000 a 25.000 veces cada día.
Cumple además otra función no menos importante, que es la de separar la cavidad torácica de la abdominal, dando movimiento a todas las vísceras, tanto torácicas como abdominales, a las que soporta y sostiene. Este “tabique muscular”, alargado transversalmente, no puede estar sellado por completo, pues interrumpiría el paso de estructuras de la parte superior del cuerpo a la parte inferior y viceversa, por lo que está perforado por tres grandes orificios o “hiatos”:
  • Uno para la vena Cava Inferior, encargada del retorno venoso de la sangre.
  • Otro para el Esófago, porción del aparato digestivo encargado de trasladar el alimento hasta el estómago.
  • Y un tercero, posterior, para la arteria Aorta, que transporta la sangre oxigenada hacia la parte inferior del cuerpo.

 

El diafragma y las emociones.

Es un músculo muy sensible, relacionado con las emociones, tristezas y preocupaciones. Muchas veces, ante un suceso triste, parece que se nos cierra el estómago: el famoso «nudo» en el estómago. Realmente lo que nos ocurre es que ante una situación emocional, la respiración se corta a la altura del esternón y de esta forma el aire no llega al abdomen. La mejor forma de recuperarse es detenerse unos momentos para relajar los músculos y realizar inspiraciones profundas.

Relación entre el diafragma y las molestias lumbares.

Normalmente no se suele relacionar una molestia lumbar con una disfunción a nivel diafragmático, pero están íntimamente ligados, ya que este músculo no solo está inserto en todo el reborde costal, sino que baja hasta la zona lumbar mediante “dos pilares”.
  • Pilar derecho: se inserta sobre las caras anteriores de las 3 primeras vertebras lumbares y discos intermedios.
  • Pilar izquierdo: menos largo y potente, se inserta en la cara anterior de las 2 primeras vértebras lumbares y sobre el disco intermedio.

 

Relación entre el diafragma y las molestias cervicales.

Al igual que no se relacionan las molestias a nivel lumbar con el diafragma, pocas veces se piensa que el diafragma pueda influir en las molestias a nivel cervical.
Existen dos nervios frénicos:  izquierdo y derecho. Ambos salen de la 4ª vértebra cervical y atraviesan el cuello pasando por delante del músculo escaleno, penetrando en el tórax. Estos pasan entre las venas y arterias subclavias y van descendiendo por el mediastino hasta alcanzar el diafragma.

El diafragma y la sesión osteopática.

Después de haber visto y entendido la importancia del diafragma en el funcionamiento del cuerpo, se puede entender que el diafragma tiene una gran importancia dentro de la sesión osteopática, ya que éste puede influir en multitud de molestias, no solo a nivel respiratorio sino también a nivel lumbar y cervical, entre otras. Por ello, dentro de la sesión osteopática debemos trabajar el diafragma, para normalizar esas disfunciones osteopáticas.

 

Andrew Taylor Still padre y percusor de la osteopatía tal y como la conocemos actualmente, decía lo siguiente en referencia a éste músculo:

“Por mí vives y por mí  mueres. Tengo en mis manos el poder de la vida y de la muerte. Familiarízate ahora conmigo y vivirás con facilidad.”.

 

 

2 respuestas a “Diafragma: el gran olvidado”

  1. Make a more new posts please 🙂
    ___
    Sanny

  2. Thank yoyu for your comment, I will soon make another

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